Diclib.com
Diccionario en línea


Qué (quién) es Saprofito - definición


Saprofito      

Los saprofitos son organismos que se alimentan de materia orgánica muerta o detritos, formado por materiales vegetales muertos (hojas, troncos...), desechos fecales o cadáveres de animales. En este grupo está la lombriz de tierra, el cangrejo de río, la termita, la hormiga, el escarabajo... Los organismos llamados descomponedores tienen también una tarea similar. En este grupo se suelen incluir los hongos (setas, mohos...) y bacterias, que se encargan de la putrefacción y descomposición de detritos. La celulosa, por ejemplo, que no es prácticamente utilizada por los organismos consumidores, sí es utilizada por los descomponedores. A este grupo pertenecen también algunas cuantas plantas superiores (como la planta con flores Monotropa uniflora) que no tienen clorofila (no son verdes) y no pueden realizar la fotosíntesis. ´

saprofito      
adj.
1) Biología. Se dice de los organismos que obtienen materia orgánica en disolución a partir de los tejidos muertos, o en descomposición de plantas y animales.
2) Biología. Por extensión, se aplica a cualquier microbio que se desarrolla sobre un ser vivo sin interferir en sus funciones. Se dice especialmente de los que viven en el organismo sobre todo en el tubo digestivo, a expensas de las materias en putrefacción, y que pueden dar lugar a enfermedades.
Sinónimos:
saprófito      
Sinónimos:
saprofito      
saprofito (de "sapro-" y "-fito") adj. y n. m. Bot. Se aplica a las plantas que viven sobre materias orgánicas en descomposición.
Flora saprofita      

Grupo de microorganismos que viven en el cuerpo humano de forma natural, como la flora del colon, vagina, cavidad oral, piel, etc...

La flora saprófita que se encuentra normalmente en el intestino, impide que otros microrganismos, que causan daño se instalen allí. El mecanismo de acción es por competencia de nutrientes, es decir como la pared intestinal ya está ocupada por la flora saprófita, no quedan nutrientes disponibles para la flora patógena, la que hace daño. Por eso los niños pequeños que aún no han desarrollado una flora intestinal normal, son más proclives a la infección intestinal. Por otro lado, el consumo no controlado de antibióticos, puede afectar la flora saprófita, dejando lugar al crecimiento de la flora patógena.